charalambides

por arvre

krank095

charalambides | a vintage burden (kranky, 2006)

hasta ahora sabíamos de tom y christina carter que en el reino del folk primitivo, místico o psicótico podían, por bagaje, caminar con la cabeza muy muy alta. desde el lejano ‘our bed is green‘, autoeditado en cassette en el año 92 a través de su sello wholly other, las noticias sonoras de la pareja carter venían siempre envueltas en drones, pulsaciones minimalistas y trasteos que como los coros, parecían vivir en una súplica permanente. un silencio bizarro que no conseguía conjurar el bien y el mal, únicos aunque plurales en la singularidad, parecían ser dueños en exclusiva de cadencias disonantes que les permitían manejar, como pocos, el sonido dentro de la oscuridad, apuntalando siempre la sensación de contradicción. la nota de prensa de ‘joy shapes‘ hablaba en 2004 de un exorcismo visible en canciones como ‘here not here‘ (here is here / here is not here / the rain falls / and the sun shines / the rain shines / and the sun falls) , todas esas contradicciones, la sensación de vivir en un fuera de juego existencial permanente como parecían decirnos en ‘unknown spin‘ y todas las nubes negras que les amenazaban se han disuelto definitivamente. en ‘a vintage burden‘ el negro no se ve, apenas se intuye, se siente porque existe y es real pero su protagonismo le ha dejado paso a una paleta de colores que, ahora sí, describe paisajes bonitos con todas las letras. abre ‘there is no end‘ y sin apenas darnos cuenta descubrimos que a christina carter le cabía una mimi parker dentro. siguiendo las comparaciones con los luminosos low de ‘the great destroyer‘ en ‘spring‘ incluso hay cantos a una vida que pone los pelos de punta (go outside / sky is blue / follow stars / love is in the air / let it shine ) , ‘dormant love‘ puede ser perfectamente la canción más evocadora en lo que va de año y tanto ‘black dead blues‘ como ‘two birds‘ -con sus 17 y 12 minutos respectivamente- demuestran que en el firmamento guitarrístico de tom carter también tienen cabida la sensualidad y el erotismo. cierra ‘hope against hope‘ y queda la sensación de que este es, con diferencia, el disco más precioso y cósmico que han parido los carter, y que si logras llegar a él, no querrás salir. maravilloso.

spring | dormant love | two birds

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