alasdair roberts & joanna newsom

por arvre

alivasos

quizás el momento más excitante de la noche del pasado jueves fue la entrada al auditorio principal del teatro circo, tanto en akron/family como en triosk estuvimos en el auditorio pequeño, lo del grande es de traca, algo así como el teatro de tus sueños (¡ése tapiz!). la entrada avisa de la prohibición de hacer fotos y grabar audio (esto no lo respetamos del todo) o vídeo, pero marco que está sentado a mi derecha insiste en que le haga una foto al escenario, no hay nadie allí, sólo el harpa. le digo que mi cámara no da para eso y le pregunto cómo podríamos retratar la solemnidad del lugar, anabel que está a la izquierda nos dice que este tipo de imágenes dónde mejor se guardan es en la retina, asentimos los dos, es verdad.

bajan las luces y un foco cenital ilumina el centro de un escenario en el que sólo están alasdair roberts y su guitarra acústica. marco me recuerda lo mucho que le había gustado la actuación de ali roberts en paredes de coura hace un par de años. suenan las primeras notas de ‘riddle me this‘ me giro y con una sonrisa de oreja a oreja le insinúo que ali es dios. siguiendo con ‘the amber gatherers‘ van cayendo ‘waxwing’, ‘i had a kiss of the king’s hand’ y ‘the cruel war’ (dedicada a dolly parton, je!), retrocede un poco y de ‘no earthly man‘ se detiene en ‘lord ronald‘ y ‘sweet william’ (dedicada a su padre), lo más lejos que nos vamos es a ‘farewell sorrow’, de ahí recupera ‘carousing’ y ‘farewell sorrow’, por el medio se cuelan dos drinking songs típicas de taberna escocesa, de subirse a la mesa a golpe de tacón, enaguas al viento y jarras de pinta. mi interior grita mil peticiones, ‘willie leonard’ y ‘calfless cow‘ sobre todo, pero el pudor es un esparadrapo en la boca, no lo consigo. así, la última frase que sale de su boca es ‘growing apples on a orange tree’, una pareja de las primeras filas se pone en pie y aplaude, las luces despiertan, me vuelvo a girar y le confirmo a marco que he visto a dios mientras pienso que ali está muy por encima de bill callahan o will oldham, incluso supera a p.g. six o ben chasny tocando la guitarra. ali tiene un sonido con muchísima personalidad, es complicadísimo armar canciones cuando la afinación vocal es completamente diferente a la instrumental (paco acentúa lo mucho que la abre y la cierra) o cuando las manos izquierda y derecha se mueven a contratiempo, al mismo tiempo pienso que esto es muy difícil de defender, en general a la gente no le gusta (a julio no mucho y a luis un poco más, le vi mover los pies), el timbre espanta y suena muy medieval (¡¡¡por eso!!!). cuando terminan los conciertos encuentro complicidad en su mirada, me acerco y le pido ‘the amber gatherers’ mientras le digo que es el artista más artista de este mundo tan desquiciado porque me vuelve a dar pudor preguntarle; “how did you know the song of my soul?”, me devuelve el cambio, esboza una mueca y me da un posavasos. le devuelvo la mueca y mil mariposas me sacuden el estómago. quisiera poder detallarlo con más precisión pero sólo encuentro una frase; like apples growing on a orange tree.

joanna-newsom-tambien-es-dios

el telón y su increíble tapiz se levantan, las luces vuelven a esconderse, aparece en el escenario joanna newsom vestida de blanco inmaculado, con una melena propia del anuncio de timotei del campo de camomilas, la acompañan un violín, una tambura, un banjo y percusión. la gente aplaude con fuerza. parece que joanna newsom ahora tiene 25 años, creo que fue hace 5 años ya cuando la oí por primera vez, tenía una web llamada walnut whales, en la sección de conciertos hablaban de una gira teloneando a una tal devendra banhart, una porque por aquella época creía que era mujer, mira tú. allí podían descargarse tres canciones de dos ep’s titulados yarn and glue y walnut whales, aquellas canciones después formarían parte de su primer disco ‘the milk eyed mender’ hablo de ‘clam crab cockle cowrie’, ‘en gallop!’ y ‘bridges and balloons’. esperé impaciente aquel disco para poder tocar las canciones. de ahí que cuando el otro día sonó ‘bridges and balloons’ un escalofrío recorriese mi espalda y de ahí que también quisiese bajar del escenario a gorrazos a la violinista, el percusionista y al banjo. una vez más, desacompañamiento más que acompañamiento. ése es mi principal problema con joanna newsom ahora que ya no tiene la espontaneidad de los 20 años, ‘ys’ entero creo que lo he oído sólo una vez, reconozco que me espanta la aparatosa producción de van dyke parks, jim o’rourke y steve albini, temo que termine convirtiéndose en un producto tan artificial como björk, que se preocupe más de con quién rodearse que de las canciones en sí. y ahí en las canciones de ‘ys’ está mi segundo problema, si oír entero el disco en casa es difícil, en directo lo es más, por momentos resultó pesado (de ‘emily’ sólo un verso salía al rescate “and, Emily, i saw you last night by the river. I dreamed you were skipping little stones across the surface of the water“), a propósito de eso me acordé de algo que luismi me comentó el otro día del concierto de akron/family, hablaba de que habían sonado lúcidos y lúdicos, y en ese juego de palabras está la clave de la pesadez por momentos del concierto (en ‘only skin’ las limitaciones con el idioma dejan la canción en nada, sin rastro de emoción), lúcida suena siempre porque la musicalidad y las letras son una barbaridad pero lúdica lúdica de verdad sonó al acudir a ‘peach, plum, pear‘ o ‘the book of right on’. ‘ys’ seguramente es un disco tremebundo, no lo discuto, ahí están todos los elogios que ha recogido pero me parece demasiado sesudo, con la emoción escondida en unas letras que malamente consigo descifrar. y eso sentado en una butaca de un teatro es muuuy peligroso.

punto y aparte merece ‘sawdust & diamonds‘ (que bien estaban quietecitos los acompañantes), dicho lo dicho, debo reconocer que escuchar en directo “and the moment i slept, i was swept in a terrible tremor” es de las cosas más emocionantes que me han pasado en la vida (que dios le cuide la voz por favor, el esfuerzo es titánico) y que la canción en sí es seguramente lo mejor que le ha ocurrido a la música en los últimos veinte años y no exagero. ‘colleen’ fue el otro diamante, tal vez la canción que mejor combina ambos discos, prosa y poesía de la mano, épica y folk, genial. de ‘joanna newsom and the ys street band’ también salió el único bis, la remozada visión de ‘clam crab cockle cawrie’, igualmente preciosa. se fue y la gente se puso en pie, se despidió agradeciendo la actuación de alasdair roberts (je!). con el telón bajado dejó la sensación de que por allí había pasado la típica niña insolente, eléctrica, ratil, a la que no deberías invitar a coca-cola, que siempre siempre siempre consigue lo que quiere, no hay que olvidar que a pesar de los 14 años de diferencia, ha conseguido que todo un bill callahan duerma a su lado cada día y que si hubiese tocado ‘cosmia’, ‘sprout and the bean‘ y ‘swansea‘ el bolinho de nuez que compró marga en el visite nuestro bar habría servido de broche al mejor concierto del año.

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