the call of the wild

por arvre

chris_mccandless1-300x264

hace cuatro años dejé una fotografía de christopher mc candless en el blog y una cita de thoreau. en aquel momento, tras ver “into the wild”, tenía a mccandless como a un tipo sanamente envidiable. tras ver el documental ‘the call of the wild de ron lamothe, mi punto de vista ha cambiado.

the call of the wild‘ es más un documental sobre ron lamothe que sobre chris mccandless, realmente tira de la vida de mc candless para contar la suya apoyado en algún paralelismo. en cualquier caso arroja datos que ayudan a entender mejor la verdadera historia. entre otras cosas te das cuenta que película y documental coincidieron en tiempo, se puede ver al propio sean penn dirigiendo algunas escenas o a todo su equipo en una de las localizaciones. y ahí uno se da cuenta de la mezquindad de sean penn y su equipo cuando prohibieron que todo un pueblo accediese a ser entrevistado por ron lamothe. vale que asumimos un exceso de azúcar en las producciones hollywoodienses, pero en este caso sus artes resultan especialmente deleznables por obstaculizar esa cosa llamada verdad. porque ‘into the wild‘ omite, a propósito, datos capitales para entender a mccandless. entre ellos esta atormentada nota que firma como christopher mccandless y no como alexander supertamp.

mccandless murió de inanición (no envenenado), absolutamente desesperado, y no por haberse dado cuenta de que la felicidad sólo existe si es compartida, más bien porque se moría literalmente de hambre y aunque suplicó ayuda, no encontró respuesta. la evolución de la expresión de sus ojos a través de las fotografías es tremendamente esclarecedora, mucho más explícita que cualquier película, documental o post de todo a cien como éste. es inimaginable el sufrimiento de sus últimos días, de sus últimas horas. nada que ver con ese clip almibarado en el final del “producto”seanpenniano.

sigo a teniendo a mccandless como a un tipo romántico que decidió vivir la vida que eligió, algo que difícilmente podemos hacer ninguno de nosotros. aunque esa vida, más que una experiencia mística, fue un suicidio. ser radical no es tirarse la manta a la cabeza y aventurarse a vivir en los bosques de alaska, el mayor desafío es disuadir tu espíritu inconformista en favor de una vida supuestamente menos excitante, pero rodeado de las personas que te quieren, existan, o decidas crearlas. thoreau, tras dos años viviendo en walden, volvió con su familia. ése es el reto, eso es envidiable, sanamente o no.

Anuncios