lunaria

por arvre

Autosave-File vom d-lab2/3 der AgfaPhoto GmbH

lunaria – blue dream (self released, 2016)

he pasado toda mi vida pensando que matar a un animal con el coche sería algo de lo que no me podría recuperar jamás, a lo largo de mi vida he recogido muchos animales atropellados, he intentado brindarles un entierro digno en un intento de otorgar belleza al horror de la muerte en esas circunstancias.

hace dos semanas atropellé en mi casa a champiñón, esa siamesa que asoma en la fotografía. acurrucado en la cuna, con su hermana babá, está fichmon, gato que esta mañana he atropellado con el coche.

sí, he matado a dos de mis gatos con el coche en catorce días. no alcanzo a entender mi torpeza, soy culpable de arrebatarle la vida a dos animales que recogidos de la calle para darle un futuro, diría que de paz y de amor, pero ahora que no están, sólo pienso en que les he arrebatado eso, el futuro, su vida.

no existe consuelo, el dolor es devastador, soy culpable de asesinato aunque una y otra vez les pida perdón por haberlos aniquilado intentando aliviar la culpa. al principio creía que esa culpa tornaría en redención algún día, con la desgracia de hoy ya no lo tengo tan claro, me resulta del todo imposible desentrañar los mecanismos del destino y del por qué he terminado hoy enterrando otro cuerpo sin vida cuando hace 13 días estaba haciendo lo mismo jurándome que sería la última vez que semejante atrocidad pudiera ocurrir.

no escribo esto para dar pena, ni para desviar la culpa, siento la necesidad de escribir por rendirles el homenaje que mi actitud no ha conseguido alcanzar. me acuerdo de todas las veces que me han sacado de quicio y he querido que no estuvieran aquí, que me molestaban, que me superaba su presencia, siempre juguetona, siempre inocente, siempre llena de vida. una vida que no he respetado, una vida que en cuestión de segundos me he llevado por delante, dejando un rastro de sangre como recuerdo. como pude estar tan ciego, que horror.

y también me siento mal por utilizar la música de dani para entonar este mea culpa, pero si lo he hecho es porque sólo he encontrado luz en eso, su música, llevo atrapado aquí mitigando la pena en bucle desde hace 3 horas. ana decía el cuatro de abril de dosmilcatorce que “everybody knows music heals the soul” y tiene razón, aunque el dolor seguirá ahí siempre, la música puede pintar el momento con notas que inviten a la luz.

dani de ésta, su primera composición, dice lo siguiente: “it is the opening scene of a bright blue water dream.” deseo con lo poco bello que hay en mi alma ahora mismo que, tanto champiñón como fichmon, estén disfrutando de ese sueño, quiero imaginarlos en ese lugar al que evoca esta maravillosa canción, libre de la torpeza del ser humano, ese lugar al que aludía el propio dani cuando hablaba de mi música, palabras lanzadas como un boomerang volviendo a su lugar de origen más sentidas que nunca:

“Toda música transmite una emoción, una vibración, que el músico imprimió a sus notas y que tú recuperas de la frecuencia adecuada, si te resuena, si conectas a un nivel similar. Este disco me transmite paz, calma, compasión, ternura, con una efectividad intensificada por su sinceridad, por su frescura, por su espontaneidad y su falta de artificio.”

“Es tal la luz, el amor y la calidez que la música transmite aquí, que uno se siente como abrazado, como en ese estar bien en el campo porque sí, con el sol calentando y la naturaleza viva respirando y sonando en ti, en el mundo, y tú en el mundo y el mundo en ti. El título del disco, las palabras de presentación del autor, no dejan lugar a dudas: habla de los animales que sufren, que no son cosas y no tienen voz entre los humanos; tú eres su voz. Para vivir desde ese respeto y con esa conciencia de cuidar, hay que conectar con algo profundo en nosotros, ahí donde toda la vida se revela interconectada y amorosa. Esa conexión es lo que me sugiere y transmite este disco, y eso es lo que lo hace tan especial y sanador y tan de agradecer.”

champiñón, fichmon, espero ser merecedor de vuestro perdón algún día, me da igual el tiempo que pase, ojalá llegue un día en el que os pueda recompensar por haberos arrebatado la vida. mientras ese día llega os veo en todo lo bello que habita en este mundo, deseando por encima de cualquier cosa que esa fotografía de ahí arriba pueda volver a vivirse.

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